EPISODIO 4
Al día siguiente caminando por la calle de camino a la empresa, en la misma esquina, vuelve a tropezar con una chica. Marcelo se quedó tan sorprendido al ver que era Rosa del Viento, que la agarró fuertemente y le dijo:
- Está vez sí que no te escapas, dime, ¿cómo te llamas?:
Ella levantó la cabeza y le dijo:
-Me debo llamar tropezona porque es la segunda vez que nos pasa en este mismo sitio
-¿Te acuerdas de mí? - le preguntó Marcelo entusiasmado
-Si me acuerdo de ti, no te he podido olvidar desde el día que te vi.
Los dos se miraron profundamente y juntaron sus cuerpos, justo en el instante que sus labios humedecidos se intentaban acercar apareció León y saludó a su hermano sin darse cuenta de la situación. Ella aprovechó para salir corriendo y perderse otra vez en el viento dejando su aroma de rosa.
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